15 de mayo de 2011

Sin indiré

Sin saber por qué, llevo toda la mañana con esta coplilla en los labios:
Cuando al mundo mi persona se asomó,
en Jerez de la Frontera donde nací,
me encontré con estas manos pa hacer palmas,
esta cara y dos pinreles pa bailar el garrotín.
Mu poquito, mu poquito,
una cosa que no es ná,
pero muchas la quisieran,
que tiren pa donde quieran
que Dios no se las da.
(...)
Cuando a mí me bautizaron sucedió
lo que nunca volverá ya a suceder
que la agüita andaba escasa por entonces
y la pila la llenaron con vinito de Jerez.

Quizás sea por mi reciente estancia en la ciudad de los tabancos, pensé. Tal vez, el regusto de Tío Pepe me domina el subconsciente...

Al fin, he caído en la cuenta: mañana se cumplen 16 años sin ella. Era mi cabecita la que me mandaba la "indiré":




Torbellino de colores que no había que perderse. Faraona de la vida que se comió cuan tigre. Así era Lola.