15 de agosto de 2010

15 de agosto

Un año más, despierta Sevilla en su amanecer de deseos. Cuando todos los pasos se han cumplido y la Giralda grita con fuerza sus anhelos, un aroma a nardos se posa sobre la ciudad mientras las Vírgenes duermen...

2 comentarios:

La gata Roma dijo...

Preciosa mañana… le debo una entrada alboreña, que no paro de recordar que tengo que hacer… y que entre unas cosas y otras.. no hago…

Kisses

Jacobo Nipónico dijo...

En Manila tuve una sensación extraña: había estado allí ya, pero nunca había estado. De repente me di cuenta: aquello era Sevilla, una Sevilla al otro lado del mundo, familiar y al mismo tiempo ajena. Misterioso el que los extremos se toquen.

Me acuerdo después de escribir lo de arriba de que Gil de Biedma en un prólogo habla de su fascinación por Manila y su desconocimiento de Sevilla... y diez años después se corrige confesando su aburrimiento por Filipinas y su amor por la ciudad del Río Betis. Coincidencias que no lo son.

Por cierto, gracias por leer mi blog.

Un abrazo.